15 Señales de que tu Marketing Digital no funciona

¿Tu marketing digital no funciona? 15 señales de que lo estás haciendo mal

 

  1. Realizas acciones marketing digital “de vez en cuando”. Por desgracia (y lo conozco de buena mano) llevar adelante un negocio no es tarea fácil y siempre se da la misma situación: lo urgente no deja tiempo a lo importante. Así, terminas finalmente efectuando muchas tareas del día a día y la semana finaliza con cero dedicación al marketing online. ¿Resultado? Tu marca podría tener mucho potencial, pero tu marketing online brilla por su ausencia


    Mi consejo: reserva al menos un par de horitas a la semana y comprométete para priorizar las tareas de marketing. Verás como poco a poco va dando resultados, aunque tus pasitos sean pequeños, la constancia es la clave.

  2. No tienes ninguna estrategia de marketing digital. Te mueves por impulsos: una campañita de Instagram Ads por aquí, 2 reels por allá, algún post en el blog de vez en cuando, publicaciones que asoman la cabeza de forma totalmente arbitraria, etc. Me ha costado mucho tiempo entender que la misma acción, pero con intención y plasmada en una estrategia, es muchísimo más potente.

    Mi consejo: Define un plan trimestral o anual y compromete con las acciones. Si además estableces una serie de controles regulares, verás como tus objetivos empiezan a despegar.

  3. Casi nunca entras a mirar las analíticas de tu página. Si tienes una estrategia de marketing digital, pero no vigilas que se estén cumpliendo los objetivos, ¿De qué sirve?, ¿Cómo vas a poder realizar cambios?. La información es base para decidir el rumbo de un negocio.

    Mi consejo: Apúntate a un curso de analytics si las métricas todavía te resultan tediosas y acostúmbrate a revisarlas con regularidad. Te aseguro que cuando le empieces a pillar el truquillo, no podrás dejar de revisarlas.

  4. Crees que el email marketing es Spam y pasas de hacerlo tú también. ¡Error garrafal! Aunque no te lo creas, una de las estrategias con más retorno de inversión dentro del marketing digital es el email marketing. El esfuerzo es bajo comparado con la alta incidencia que representa para los resultados y además, puedes automatizarlo prácticamente todo.

    Mi consejo: aplícate ya el cuento y ponte a elaborar una estrategia de email marketing. Eso sí, olvídate de mandar emails masivos, poco visuales, y sin personalizar. Con Flodesk puedes preprar newsletters bonitas y efectivas de forma fácil. La creatividad y la honestidad son unas aliadas invencibles, tu lista de suscriptores crecerá como la espuma.

  5. No sales de tu cueva y el link building te da pereza. Deja eso de estar en la sombra para los dragones de los cuentos. Cada persona es única y tiene su propio público. Con una buena estrategia de inbound marketing puedes conseguir mucho tráfico interesado verdaderamente en los contenidos de tu web. Ya sabes que las recomendaciones son una de las maneras más efectivas de generar ventas y si nuestro bloguero favorito nos lo recomienda, por algo será.

    Mi consejo: Empodérate y da la cara. Ponte en contacto con gente, linkea contenidos que te parezcan interesantes, agradece y participa. No hay nada mejor que hacer piña con los demás, sumar esfuerzos y doblar resultados.

  6. Tus contenidos son aburridillos. Por desgracia, “hay mucho contenido para SEO” y otro tanto horrendo. La mayor parte de conteniddos qeu se publican en Internet, apenas logran atención. Según Moz, el 75% del contenido online no tiene ni un enlace que le apunte y el 50% tiene 2 interacciones o menos.

    Mi consejo: sal a ver mundo, participa en charlas, ve a talleres, haz networking e inspírate. La creatividad también se practica y la distinción es la clave. Empléate a fondo y escribe como si escribieras para interesarte a ti misma.

  7. Solo usas las redes sociales para promocionar tu contenido y poco más. Las RRSS son plataformas en las que la interacción es la clave. El contenido ya no es unidireccional y no puedes dejar de lado a tus usuarios. Si únicamente publicas para promocionar los contenidos de tu blog o tus nuevos productos, pero no estableces ningún tipo de discurso, te vuelves más aburrido que un acuario de mejillones.

    Mi consejo: Únete a las conversaciones, comparte, comenta, intenta actuar de un modo más humano y menos virtual, verás como finalmente funcionará.

  8. Generas contenidos que no tienen nada que ver con tu servicio o producto. Por regla general, no es incorrecto tener contenidos relacionados indirectamente, pero deberían de ser un % muy pequeño de la cantidad de contenidos que publicas. Un contenido de valor es aquel que está adaptado a las necesidades de tu cliente y que le resulta interesante.

    Mi consejo: Investiga las palabras clave. Utiliza herramientas como Google Trends, Semrush, etc. para detectar búsquedas frecuentes y volumen de consultas. ¡Pregunta a tus propios clientes! No hay nada mejor que la honestidad y la transparencia. A veces nos olvidamos de tomar la solución más sencilla, aun cuando esta parece la más potente. Pierde la vergüenza, haz encuestas, pide opiniones, etc.

  9. ¿Tu audiencia objetivo? Ni idea. No sabes quién es tu audiencia objetivo. Has escuchado muchas veces eso de “tu buyer persona” pero te parece una cucada que se han inventado para explicar un contenido de forma más gráfica. Error. La clave del éxito de un negocio es el de saber quién es tu cliente ideal y poder atraerlo.

    Mi consejo: empieza a investigar sobre este tema y analiza. Si ya tienes clientes, trata de obtener datos sobre ellos: ¿Quiénes son?, ¿Dónde viven?, ¿En qué franja de edad se encuentra?, ¿Qué les gusta?, etc. Si todavía no los tienes, haz suposiciones. A medida que los vayas conociendo actualizarás tus conocimientos. De este modo, podrás detectar qué estás haciendo mal y por qué no terminas de conectar con tu cliente.

  10. Tu tono no conecta con tu audiencia. Puede que estés en el punto en el que has detectado a tu audiencia objetivo, pero no sabes atraerla ni comunicarte con ella.

    Mi consejo: contratar un buen profesional para que prepare una identidad corporativa acorde a tu marca es clave. Si no logras comunicar tu propósito, tu misión ni tus valores, estarás realizando esfuerzos en vano. 

     

  11. Estás en las redes sociales porque “hay que estar”. Te has abierto un par de perfiles sociales en los que tienes 4 tristes fotos de hace año y medio. Pero tranquila, no es tu culpa. A las RRSS se les viene dando mucho bombo y son tantas las empresas que abren sus perfiles corporativos por presión social, que es normal que al final pensemos que es lo que hay que hacer. No obstante, las redes sociales solo sirven con cabeza, son parte de nuestra estrategia de marketing digital.

    Mi consejo: Analiza en qué redes sociales se encuentra tu audiencia y elabora un plan de contenidos estratégico para tus redes sociales. Publicar con foco y objetivos marcará la diferencia.

  12. No tienes ni idea de si tu SEO está funcionando, pero intuyes que no. Tanto si eres de las que no hacen nada como de las que instalan un plugin tipo Yoast SEO y se piensan que ya lo tienen todo hecho, amiga, falta mucho por optimizar. La optimización para seo es una carrera de fondo y los resultados no se ven en seguida. Aun así, puedes estar cometiendo errores fatales que impiden posicionarte en las primeras páginas, aunque tu contenido se presta a ello. 

    Mi consejo: Fórmate o contacta con un profesional. Pueden estar ocurriendo muchas cosas que nada tienen que ver con los contenidos que redactas: no tienes un archivo Sitemap.XML, tu Robots.txt está mal, tus imágenes pesan demasiado y no tienen textos descriptivos, tus páginas no están indexadas, tienes contenidos duplicados y un largo etc.

  13. Toda tu competencia te supera en Google. No importa ser la primera en todo. Todas tenemos nuestro propio mercado. Aun así, es importante ser competitiva y no ir a rastras de tu competencia. Tal vez te has metido en un mercado que es un fregado y te queda grande.

    Mi consejo: Replantéate donde estás. Considera analizarte mediante el Ikigai. ¿Estás intentando entrar en un mercado demasiado competitivo del cual no tienes ni mucha experiencia, ni muy buen producto ni capacidad de bajo precio?. A lo mejor estás intentando competir en el lugar equivocado. Como dice el dicho, “En el país de los ciegos, el tuerto es rey”. Y tranquila, que no te estoy llamando tuerta. Si logras enfocar tus esfuerzos en la mejor dirección, tus resultados también serán mucho mejores.

  14. No publicas contenido con regularidad. Cambias de parecer cada dos por tres y no eres constante. Tienes temporadas en las que eres una máquina de compartir contenidos y otra en la que te apagas como una llama en un diluvio. No es necesario que actualices tu blog diariamente, pero es importante que te comprometas.

    Mi consejo: Define un ritmo de publicación y asegúrate que lo puedas cumplir. De nada sirve ponerte como objetivo unas metas demasiado exigentes si cuando te agotes no podrás cumplir ni con la mitad de lo propuesto. Sé consecuente contigo misma y empieza exigiéndote menos. Poco a poco mejorarás y podrás abarcar más.

  15. Recibes bastante tráfico a tu página web, pero logras muy pocas conversiones. Aunque parezca mentira, este es un problema muy común. Puede que estés posicionándote para ciertas palabras clave que no se ajustan con tu contenido. También podría ser que estés siendo víctima de un ataque y el tráfico que te llega es fraudulento. O puede que no tengas bien optimizada tu página para la venta y el cliente se agobia y se marcha de tu web.

    Mi consejo: Analiza, observa las métricas de tu web y si no encuentras solución, ponte en manos de un experto en analítica. No hay peor sensación que la de no poder obtener frutos de nuestro esfuerzo.

 
Te recomiendo leer mi artículo sobre cómo crear un plan de marketing digital para aprender a planificar una estrategia que funcione.
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